#1
Cuando vas a la calle y compras un tequeño a compañado con una bebida MALTIN POLAR eso era vida hermano.
#2
La calidez de la gente, las ganas arrechas que tienen los Venezolanos que echarle bolas y seguir creyendo en el país a pesar de todo lo que ha pasado.
Sus paisajes, clima, comida.
Y por sobre todo, el potencial tan increíble que tenemos.
#3
Las vacaciones súper random que hacía mi familia. Literal era que me despertaban a las 7am un sábado sin decir nada el día anterior diciéndome “despiértate que vamos a Merida” y así repetido Margarita, Paraguana, La Gran Sabana, Chichiriviche, Puerto Cabello, Ocumare, Caracas, etc etc. Siempre guiándonos con la guía de Valentina Quintero.
#4
Tener la nevera invadida de una cantidad abismal de hallacas
#5
Encontrarte panas en cualquier sitio y tener varios grupos de amigos para poder hacer v****s cualquier día de la semana jaja
#6
Agarrar el carro, rodar por una semana, y terminar al otro lado del país descubriendo rincones increíbles, en cualquier lado, y aprovechar de caerle de sorpresa a los panas.
#7
Ir a la gran sabana y los tepuyes con mi familia. Hermosísimo. Las Quebradas de Jaspe me encantaron, y ver el paisaje desde un tepuy. Puros árboles, parecían brócolis desde arriba, por lo densos que eran. El ocaso fue espectacular.
#8
Unas playas a las que fui con mi familia. No me acuerdo como se llaman pero se llega por bote. El agua era completamente cristalina (hasta pensé que era agua dulce), la arena era blanca y finita, sin piedras, se sentía muy bien caminar. El cielo azul, los manglares verdecitos, los corales de todos colores, hasta ví tucanes. No había basura, y casi no había gente. Vino un chamo nadando con una caja de hielo a vender almejas crudas que él mismo recolectó. Buenísimas con limón, tomate, cilantro y cebolla.
#9
Las caminatas diarias con mi mamá, en Caracas. Me acompañaba desde la casa hasta el preescolar. Todo verde, flores en todas partes, saludando a los vecinos que también andan paseando, comernos unos mamones dulcecitos que crecen en la calle. En la tarde andaba en patín por el parque y me compraba un heladito: el “Calipso” de limón.
#10
Viajar de noche hacia mérida o el oriente del país. Era tranquilazo, mucho más seguro, y ganábamos un día extra para disfrutar en nuestro destino.
#11
Margarita. La pasábamos brutal allá y traíamos de todo en el regreso. Dulces, electrodomésticos, caña, ropa, zapatos… De paso viajar en ferry era finísimo (menos los que se tiraban cinco o más horas, esos no).
#12
Soy de Mérida, el otro día estaba comentado con un pana que era común levantarse y ver los cinco picos nevados cuando salías a la escuela.
#13
El viaje en carro hacia Mérida fué genial. A la mitad del camino hay un pueblito (ni idea como se llama) donde nos hospedamos. Había un río, y siguiendo el camino había infinidad de restaurantes de pescado de río. El frío, el observatorio, el sentimiento de pueblito…desde entonces estoy enamorado de ese lugar.
#14
Cuando fui a la gran sábana vi como el cielo se partía literalmente, por un lado una tormenta negra de rayos por doquier, por el otro el atardecer anaranjado.
#15
Fácilmente Mérida, Mérida y sus montañas y ver nieve por 1ra vez en mi vida, fue la cosa más emocionante de mi vida aquí en vzla.
#16
Margarita y Coche. Cuando había de todo, cuando era turística, cuando estar ahí todavía era como estar en otro país (algo así como ir a Aruba) que no era el desastre que siempre ha sido Venezuela.
También la Colonia Tovar, por la misma razón.
#17
Pues no lo sé, tal vez la arquitectura brutalista (no es originaria de acá, pero tenemos un montón)…el rock nacional (Vinilo, La Vida Bohème, Vals Montserrat)
#18
Recuerdo una vez. Estabamos haciendo hallacas. Un amigo de la familia y yo estábamos llevando las hallacas. Como no sabíamos como, usamos jabón de lavar platos. No lo hicimos bien y las primeras hallacas sabían a jabon. Además la cazuela estaba haciendo espuma cuando estaba hirviendo. Buenos tiempos.
#19
Recuerdo que mi abuelo materno siempre traía una bolsita de papel llena de torontos o una caja de galletas cuando nos visitaba.
#20
Carnavales. Bombas de agua eran un vacilón años atras
