#21
Los fuegos artificiales en Navidad. esa v***a parecía la guerra mundial, era tan pero tan chevere que a todo los lados que miraba algo estaba volando en el cielo e tierra. Fuegos de todos los colores, volando por todo lado, y si estúpidamente como cualquier niño nos apuntábamos eso de una casa a otra casa en el otro lado de la calle.
#22
Ir por BMX y Patineta desde el Marqués hasta Plaza Venezuela, jodimos un buen rato por las Maquinitas (Arcades) y Clubs (discotecas) de Chacaito, y Sabana Grande pa levantarnos unas chicas, y después de regreso a Casa en Bici y Patineta.
#23
Subir al Avila cuando nos da la gana, casi todos los fin de semanas.
#24
Me acuerdo de que iba con mi padre al museo cuando salía temprano del colegio. También que en navidad había una variedad increíble de comida y la gente tiraba cohetes y todo el mundo regalaba cosas generosamente.
#25
Yo de pequeño jugaba con mi hermano a contar las casas con luces navideñas desde Porlamar hasta nuestra casa en macanao. Generalmente me quedaba dormido o la cuenta después de un tiempo. Extraño no ver casi casas decoradas de navidad
#26
Irme y venirme caminando al colegio, pararme con los panas en el chichero.
#27
Mi mamá que me metía en cuál acto de comparsa de carnaval, de flamenco. Dios mío los actos de fin de año del colegio.
#28
Mis papás llegaron a ser miembros de un club, y practicamente me soltaban ahí todo el día y me la pasaba jugando futbolito, saltando escaleras en monopatin, montandome en cuál mata y techo encontrábamos
#29
conchale antes uno andaba burde orgulloso de ser venezolano en el exterior, Todo el mundo conocía a Venezuela como la tierra de las chicas más bellas del mundo (porque la mayoría de las Miss mundo/Miss universo siempre fueron ganados por Venezolanas), y rica en petróleo.
#30
Estrenar ropa en 25 y 31 de diciembre
#31
Mis navidades siempre fueron en Margarita porque tengo familia allá, el ferry era eterno pero como extraño esos viajes.
#32
jugar tazos bajo las matas de mango en mi colegio.
#33
ir al avila, subir hasta el kiosko donde vendian los “helados” de limon, que era limonada congelada en un vasito, con un palito para sacarlo como una chupeta
